Pimienta Jamaicana
4.00€
/ 100 gramos
Especia no picante de sabor cálido, con notas amaderadas y terrosas que recuerdan a la vez al clavo, la canela y la nuez moscada. Muy versátil: ideal para carnes, estofados, salsas, repostería, bebidas calientes y cócteles. Apta para veganos.
La pimienta de Jamaica es el fruto seco del árbol Pimenta dioica, originario de Centroamérica y el Caribe. Aunque se la llama «pimienta» por el parecido de sus granos con los de la pimienta negra, pertenece a una familia botánica distinta. Sus granos son redondeados, de color marrón rojizo y miden entre 5 y 10 mm.
A diferencia de la pimienta común, no es picante. Su sabor es especiado, con notas amaderadas y terrosas, y su aroma, intenso y cálido. Recuerda a la vez a varias especias, como el clavo, la canela y la nuez moscada, y por eso en inglés se la conoce como «allspice» («todas las especias»).
Esta riqueza de matices la convierte en una especia extraordinariamente versátil, que combina a la perfección con platos dulces y salados. Se utiliza en carnes, asados, estofados, verduras, salsas y escabeches, y es un ingrediente clave de la cocina caribeña, como en el famoso adobo jamaicano «jerk». En repostería aporta un toque especial a panes, galletas, tartas y postres, y también se usa en coctelería y para aromatizar batidos y bebidas calientes, como el vino caliente o el ponche.
Además de su sabor, la pimienta de Jamaica contiene principios activos con efecto tónico, analgésico, digestivo y antiséptico local.
Formato: 100 g de pimienta de Jamaica en grano.
Ingrediente: pimienta de Jamaica.
– Muélela justo antes de usarla: en grano conserva su aroma mucho más tiempo.
– Usa poca cantidad: su sabor es intenso y puede dominar el plato.
– Tostar los granos unos segundos en una sartén sin aceite antes de molerlos intensifica su aroma.
– Si te falta clavo, canela o nuez moscada en una receta, puede servir como sustituto aproximado.
– Combina muy bien con carnes de cerdo y cordero, calabaza, boniato, manzana, chocolate, ron y jengibre.
– Conservar en un recipiente hermético, en lugar fresco, seco y protegido de la luz.
– Añádela preferiblemente al final de la cocción: su aroma es volátil y se aprecia mejor si no se cocina en exceso.
– Su textura fina la hace ideal para rebozados, masas, salsas y mezclas de especias, donde se reparte de forma uniforme.
– Combínala con cúrcuma para aprovechar mejor sus beneficios.
– Combina muy bien con sal, ajo, limón, aceite de oliva, carnes, quesos y pasta.
– Para platos de color claro (bechamel, purés, salsas blancas), puede sustituirse por pimienta blanca molida si no quieres que se vean los puntos oscuros.
– Conservar en un recipiente hermético, bien cerrado, en lugar fresco, seco y protegido de la luz: la pimienta molida pierde aroma más rápido que en grano.
– Sin alérgenos declarados. Apta para veganos.
– Puede contener trazas de gluten, sésamo, frutos secos, mostaza, soja, huevo o leche.
– Embarazo: puede tomarse como condimento, en las cantidades habituales en cocina.
– Si la usas en grano entero, retira los granos antes de servir para evitar morderlos, especialmente en platos destinados a niños.
– Mantener fuera del alcance de los niños.
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