Flor de Arnica
5.00€
/ 100 gramos
Flores secas de árnica para preparar compresas y aceites de uso externo. Planta tradicionalmente empleada para aliviar golpes, contusiones y molestias musculares y articulares. Solo para uso tópico: no ingerir.
La árnica (Arnica montana) es una planta de montaña de flores amarillas, muy apreciada en la tradición herbolaria europea para el cuidado externo de la piel y los músculos. Nuestra árnica se presenta en flores secas, listas para elaborar tus propias preparaciones de uso tópico.
Tradicionalmente se ha utilizado aplicada sobre la piel para aliviar golpes, contusiones, hematomas, esguinces y torceduras, así como las molestias musculares y articulares, por ejemplo tras la práctica deportiva.
Con estas flores puedes preparar en casa compresas, baños locales o un aceite de árnica para masajes.
Producto exclusivamente de uso externo. No apto para infusión ni para consumo.
IMPORTANTE: todas las preparaciones son exclusivamente para uso externo. No ingerir.
Compresas de árnica:
1. Pon 1 cucharada de flores (unos 2 g) en un recipiente.
2. Vierte 100 ml de agua recién hervida.
3. Deja reposar tapado 10 minutos y cuela.
4. Cuando esté templada, empapa una gasa o paño limpio y aplícalo sobre la zona afectada durante 10–15 minutos, 1 o 2 veces al día.
Aceite de árnica para masajes:
1. Llena un tarro de cristal limpio y seco hasta un tercio con flores de árnica.
2. Cúbrelas por completo con aceite de oliva o de girasol.
3. Cierra el tarro y déjalo macerar 2 o 3 semanas en un lugar cálido, protegido de la luz directa, agitándolo cada pocos días.
4. Cuela con una gasa, presionando bien las flores, y guarda el aceite en un frasco de cristal oscuro.
5. Aplícalo con un suave masaje sobre la piel sana de la zona dolorida.
– Aplícalo siempre sobre piel sana, sin heridas ni rozaduras.
– Antes del primer uso, prueba una pequeña cantidad en la cara interna del brazo y espera 24 horas para descartar irritación.
– Úsalo durante periodos cortos. Si aparece enrojecimiento, picor o eccema, suspende su uso.
– Lávate bien las manos después de aplicarlo.
– Etiqueta claramente el aceite o la preparación como «Uso externo – No ingerir».
– Combina bien en masajes con aceite de hipérico, romero o lavanda.
– Conserva las flores en un recipiente hermético, en un lugar fresco, seco y protegido de la luz, y fuera del alcance de los niños.
– SOLO PARA USO EXTERNO. No ingerir, ni en infusión ni de ninguna otra forma: la árnica es tóxica por vía oral.
– No aplicar sobre heridas abiertas, piel dañada, dermatitis ni eccemas.
– No aplicar en los ojos, la boca ni otras mucosas.
– No apta durante el embarazo ni la lactancia.
– No recomendada en niños.
– Las personas alérgicas a plantas de la familia de las compuestas (manzanilla, caléndula, crisantemo, margarita…) pueden presentar reacciones alérgicas en la piel.
– Si tomas anticoagulantes, sigues algún tratamiento o tienes alguna enfermedad grave, consulta a tu médico antes de utilizarla.
– Si el dolor, la inflamación o el hematoma no mejoran en unos días, consulta a un profesional sanitario.
– Mantener fuera del alcance de los niños.
– Puede contener trazas de gluten, sésamo, frutos secos, mostaza, soja, huevo o leche.
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