Pimienta Verde
4.00€
/ 100 gramos
Granos enteros de pimienta recolectados antes de madurar, de sabor más suave, dulce y aromático que la pimienta negra, con notas picantes y florales. Ideal para salsas, guisos, carnes blancas y pescados. Apta para veganos.
La pimienta verde procede del mismo fruto que la pimienta negra (Piper nigrum), pero se recolecta cuando el grano aún está verde e inmaduro y se seca de forma que conserva su color. Esto le da un carácter propio: es muy parecida a la pimienta negra, pero más suave, dulce y aromática.
Su sabor es especiado y dulce, con un toque picante delicado, y su aroma es suavemente picante, con agradables notas florales y frescas.
Combina a la perfección con todo tipo de platos salados, en especial con guisos, salsas, arroces, pescados y carnes blancas. Es la protagonista de la clásica salsa a la pimienta verde, el acompañamiento tradicional de solomillos, entrecots y pechugas de pollo, y aporta un toque elegante a cremas, patés, aliños y marinados.
Además de su sabor, la pimienta verde contiene principios activos con efecto antioxidante, tónico y antiinflamatorio.
Formato: 100 g de pimienta verde en grano.
Ingrediente: pimienta verde.
En grano entero:
Añade los granos durante la cocción de guisos, salsas, arroces o caldos. Como su sabor puede resultar intenso, puedes retirarlos antes de servir.
Molida:
Muele o machaca los granos en un mortero o molinillo justo antes de usarlos y espolvoréala sobre carnes, pescados, verduras, ensaladas o cremas, crudos o ya cocinados.
Rehidratada (para salsas):
Pon los granos en remojo en agua templada o caldo durante unos 15-20 minutos para que se ablanden. Así quedan tiernos y pueden dejarse enteros en la salsa.
Salsa a la pimienta verde:
Dora la carne y resérvala. En la misma sartén, rehoga una chalota picada, añade una cucharada de granos de pimienta verde rehidratados y ligeramente machacados, y desglasa con un chorrito de coñac o vino blanco. Incorpora unos 200 ml de nata para cocinar, deja reducir a fuego suave unos minutos y salpimienta al gusto. Sirve sobre la carne.
En aliños y marinados:
Machaca los granos y mézclalos con aceite de oliva, mostaza, limón o hierbas aromáticas para marinar carnes y pescados.
– Muélela justo antes de usarla para conservar todo su aroma: la pimienta molida pierde frescura rápidamente.
– Rehidratar los granos antes de añadirlos a salsas cremosas suaviza su textura y su sabor.
– Al ser más suave que la pimienta negra, puedes usar algo más de cantidad sin que el plato resulte demasiado picante.
– Combina muy bien con nata, mantequilla, mostaza, coñac, setas, carnes rojas y blancas, y pescados como el salmón o el atún.
– Conservar en un recipiente hermético, en lugar fresco, seco y protegido de la luz para que mantenga su color y aroma.
– Sin alérgenos declarados. Apta para veganos.
– Puede contener trazas de gluten, sésamo, frutos secos, mostaza, soja, huevo o leche.
– Embarazo: puede tomarse con moderación, como condimento.
– Tiene un ligero sabor picante: úsala con moderación si tienes el estómago sensible.
– Mantener fuera del alcance de los niños.
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